¿Por qué o para qué te puede interesar mi historia? porque está en la raíz de Eureka, de la Lore que estás conociendo aquí, y de muchas mujeres que pasan por situaciones similares.
Con mi esposo (desde hace 23 años) estudiamos psicología juntos. Desde que nos recibimos, fuimos un equipo, en casa y en el trabajo. Decidimos radicarnos en Minas, y él viajaba a Montevideo a estudiar, luego a trabajar, hasta que decidimos mudarnos, con los niños de 2 y 5 años.
A medida que él se desarrollaba profesionalmente por otro lado, yo no encontraba ni en qué especializarme… y me fui perdiendo.
Personalmente, tenía miedo por el aspecto económico, estaba insatisfecha profesionalmente, sintiendo cómo pasaba el tiempo sin encontrar hacia dónde ir, y esto se acrecentaba a medida que crecían mis hijos, tenía más tiempo para mí, y él seguía avanzando sin dudas.
«Tenía todo» para ser feliz, y «nada de qué quejarme», pero empecé a sentir un vacío, una incomodidad que no sabía ni por qué: mi familia, mi pareja, mi trabajo y economía estaban bien, todas las decisiones fueron tomadas de común acuerdo y fueron lo mejor para todos en cada momento… pero la que estaba mal era yo! Mis necesidades eran otras: quería más, y ganarlo por mí misma, pero al mismo tiempo, no era capaz de asumir mi responsabilidad para lograr eso que quería.
Reconozco que estaba irritable, perdida, quejosa y controladora (por miedo) y que muchas veces me enojaba con él o lo «culpaba», aunque lo apoyara.
Cuando me dí cuenta de que la culpa NO era de mi esposo, sino que era YO quien necesitaba un cambio y hacerme cargo DE Mí, todo empezó a cambiar.
Un día, surgió el blog Eurekaonline, en un momento en que sentí que mi lugar estaba por ahí… y ha ido evolucionando conmigo, paso a paso, hasta el Universo Eureka que es hoy.
Aunque ha sido más lo invertido que lo que gano económicamente con Eureka, nunca he estado tan feliz y comprometida con un proyecto, y es la mejor escuela de desarrollo personal que he tenido. Mi necesidad de hacer que funcione, y poder llegar a más mujeres, me ha llevado por un camino de autodescubrimiento y aprendizajes que es lo que más valoro.
Desde ahí, también fui dejando en paz a mi marido 😉 ya no necesitaba pelear con él, porque estaba en paz conmigo. Pude separar lo que me molestaba, descubrir y superar creencias que me limitaban, invertir en mí, animarme a estudiar lo que siempre había querido, y darme cuenta de que no era con él: el problema era conmigo misma, y con mis limitaciones.
Ahora no me limita lo que él piense, porque somos muy diferentes. Yo sé lo que quiero, lo que hago y hacia dónde voy (claro que con su apoyo, como un equipo familiar).
Hoy, como siempre, estoy muy orgullosa de él, de sus logros, y de ser su compañera en este viaje, sin sentirme mal, ni menos, ni frustrada, porque estoy donde ELIJO estar: en mi propio camino.
Hoy, no me afecta (tanto) su visión de «lo que debe ser» porque yo me estoy animando cada vez más a encarnar ESA versión que estoy descubriendo para ser quien soy… y buscando la mayor congruencia con mi vida.
Hoy, con su respaldo pero por mí misma, estoy cerrando ciclos, evaluando varios aspectos, tomando decisiones importantes, que tienen que ver con este proceso de descubrirme y de ver dónde estoy para seguir hacia donde voy, cuidando mi Bienestar psicológico. Porque esto es clave: cuando tenés una pareja, y/o una familia, TU bienestar tiene un gran impacto en la salud de todo el sistema.
Me gusta resumirlo como «si mamá está bien, todos están mejor» (guarda cuando mamá anda mal… ¿no?).
Por todo eso hoy te invito a que te observes, si estás en pareja, y seas sincera contigo si hay algo que te molesta ¿es de la otra persona, o es TUYO?
¿Qué has dejado de ser o hacer por NO ANIMARTE a ser vos?
¿Qué decisiones NO has tomado por no asumir TU responsabilidad? (no decidir, también es una decisión).
Ojalá tengas la suerte que tengo yo, de tener un compañero y una familia que siempre me ha apoyado, a su manera.
Y ojalá llegues a un punto en el que aunque el otro no entienda lo que estás haciendo, y sin querer te «tire para abajo», vos tengas la confianza en vos y en tu sueño como para continuar buscándole la vuelta, desarrollándote y aprendiendo en el proceso.
Será ahí, cuando de verdad «no tengas de qué quejarte» aunque hayan muchos desafíos… y estoy aquí si querés apoyo para animarte a descubrirte.
Lore


