¿Quién mira por nosotras?

Hablemos de fotos, selfies y de nuestro lugar en nuestro mundo. ¿Es para tanto Lore? Te aseguro que estoy sintiendo que sí, y te invito a pensar conmigo.

Cada vez que busco una foto o video para un posteo, repito la historia: voy hacia atrás en el carrete y me doy cuenta de que: «la que está más o menos linda» ya la usé, o estoy con otras personas que no quieren aparecer.

Tengo muchas selfies con ceño fruncido, seria, o no tengo un buen día de pelo (y ahí a alguien se le ocurre sacarme una foto!).

Cuando tengo que «pedir la foto», si poso, mi cara no acompaña por el simple hecho de no sentirme cómoda, y la mayoría ni están porque no me gustaban y las borré.

En conclusión: mis mejores fotos son cuando estoy CÓMODA y disfrutando de la situación con quien la saca… o sea, cuando el otro le pone onda, la foto en sí es divertida o parte del plan. Y adiviná: de esas, CASI NO TENGO.

A mí me sale naturalmente rescatar momentos, y regalarlos a los protagonistas… por eso, durante mucho tiempo creí que sería normal un gesto similar de parte de otros (pareja, familia, amigos). Sin embargo, recibo comentarios tipo «yo no saco fotos», o «vos que sos la influencer, hacé el video/sacá la foto» u «otra vez con la foto!» aunque sea la primera vez que sugiero hacer una…

He llegado a sentir ansiedad por la reacción de los demás, y a dejar de registrar porque siento que lleno mi espacio de recuerdos ajenos, todos quedan chochos y cuando miro al final… yo no tengo nada. Sí, me he puesto egoísta hasta para mí.

VISTO Y CONSIDERANDO esto… he llegado a hacer un pedido explícito:

  • «Saben que ME GUSTAN las fotos espontáneas y además NECESITO fotos y videos lindos para hacer publicaciones. No puedo usar fotos de otras personas (menos de ustedes porque no me dejan) ¿Podrían sacarme alguna cuando vean que estoy arreglada, haciendo algo, disfrutando, o en un lugar lindo…?

La respuesta más común es: «yo no saco fotos, pedime cuando quieras una».

Pero… si tengo que pedir como un favor un video o la foto espontánea de un momento… ¿ya no dejaría de ser espontánea y natural? Y además si pido, no me sale actuar y la mayoría no me gustan.

Y aquí empieza lo importante

Ponele que pido, pero si siento que se hace por compromiso ya mi cara transmite la incomodidad.

Por otro lado, hay momentos que simplemente SON, y pasan. Y muchos de esos son los que quisiera tener de recuerdo (un encuentro, una reacción ante una sorpresa, un abrazo, una situación en la que esté haciendo o esté pasando algo «especial»). No son momentos para una selfie (porque los perdería), ni ameritan un «sacame una foto» si quiero saborearlo tal como fue, y en su totalidad.

Pensemos: ¿te parece que es lo mismo una foto de un lugar o con una persona posando porque «pediste»… que una foto de tu vivencia en ese lugar o del encuentro con esa persona, o inclusive una en la que la foto en sí tenga algo especial y en la que estés incluida? Para mí, NO ES LO MISMO.

En estos últimos días he encontrado que las fotos que no están adquieren un nuevo significado cuando mis necesidades han sido explicitadas una y otra vez.

Distintas situaciones en torno a este tema, me han llevado a mirar más allá de «las fotos» y pensar en el SIGNIFICADO que tiene para mí «no estar» o «no tener» ciertos recuerdos guardados.

Porque ya no se trataba de encontrar una para publicar solamente: era que NO TENÍA fotos, y ver los momentos que yo misma guardé (de otros), me daba aún más nostalgia, tristeza, frustración, enojo y todo junto:

¿por qué no estoy, si yo estaba ahí? ¿por qué no puedo tener mi propio recuerdo auténtico, de momentos que SON?

En estos días me pregunté ¿dónde estoy yo? ¿quién ha tomado en cuenta lo que significa para mí? ¿qué significo yo para otros? ¿es necesario que pida CADA VEZ lo que ya pedí? ¿es tan difícil reconocer un momento especial? ¿y cuesta tanto sacarme una foto linda «porque sí»?

También me di cuenta de dónde, cómo y con quiénes logro sacar mi parte más auténtica, y dónde y con quiénes me cuesta más. Y cuánto me dice eso de mí!

Aaah sí, estoy muy introspectiva, y eso me lleva a ver aspectos que cuando los planteo me pueden generar problemas… pero te los comparto acá por si te sirven.

«Estar en la foto» o «tener una» que me represente es mucho más que la foto en sí. Es sentirme parte, valiosa, y poder ser auténtica. Porque no hablamos sólo de una foto linda para subir a Instagram. Hablamos de vivir y registrar momentos, experiencias, emociones, recuerdos familiares o personales, que cuando los vea me permitan saborearlos y sentir esas emociones nuevamente. Y si hay que posar para la foto, que sea parte del juego… y juguemos juntos.

¿Qué significan tus fotos?

Hay situaciones que normalizamos: «No estoy en las fotos. Esto es así».

Ahora ¿qué pasaría si un día te das cuenta de que no querés más que «esto sea así»?

¿Qué pasaría si lo que significa «esto» para vos es mucho más de lo que parece o que los demás entienden?

¿Te has preguntado si querés TUS FOTOS?

En una relación, cualquiera ¿dónde está el punto de equilibrio entre «el que no saca fotos» y el que las pide y/o necesita?

¿En qué punto un «no hago eso» te puede ir lastimando de a poquito, si para vos es importante?

Estos días he pasado por todas estas preguntas, que empezaron tímidamente al buscar fotos y darme cuenta que no tenía… pero se hicieron mucho más fuertes con una situación concreta, en tiempo real.

Y aunque me pueden decir que estoy exagerando al sentirme así, creo no ser la única que me haya sentido triste y sola al comprobar que casi no tenemos recuerdos propios, sino a través de otros que salen en las fotos; que muchos momentos especiales parecen ajenos, como si no hubiéramos estado, y que dependemos de nosotras para recordarnos a nosotras mismas… como si no fuéramos protagonistas en nuestra vida, sino casi siempre detrás de la cámara, mirando a otros y sacando lo mejor de cada uno y para cada uno.

Es como sentir la emoción de ¿QUIÉN MIRA POR NOSOTRAS?

Qué razón tiene Bud Bunny cuando dice «debí tirar más fotos las veces que pude…». Ojalá lo escuchen quienes nos pueden sacar las fotos de ahora en adelante, ¿no?

Por las dudas, seguiré intentando mejorar con mis selfies, desarrollando mi confianza, porque es la única salida que tengo por ahora, hasta la próxima sesión de fotos que decida hacer.

Si querés, escribime y contame cómo están tus fotos… y cómo te gustaría que estén.

Lorena

Entre tu felicidad y vos, puede estar el Miedo

¿Y si lo que te está impidiendo sentirte plena fuera el miedo a cambiar o a decepcionar a alguien?

Reconocer mandatos y creencias es un primer paso para superar esos miedos que te limitan.

Con tu nombre y tu mail, estarás recibiéndolo enseguida en tu casilla, GRATIS.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.