Cuando te hablo de mis MIEDOS no se trata de mí, sino de muchas de nosotras: conozco varias historias de mujeres que han dejado de estudiar lo que les gustaría, o han seguido un camino que no es el que eligirían para su vida porque han tenido miedo de defraudar a alguien, de no cumplir con las expectativas, del famoso «qué dirán», o de no ser capaces o suficientes.
El MIEDO siempre está: en comentarios, en cursos en los que participo, y en cualquier ámbito de mujeres en general:
¡cuánto cuesta animarme a ser y hacer lo que quisiera!
Tal vez sentís que NO SOS lo que ESTÁS SIENDO, ni estás viviendo como quisieras, y necesitás un cambio.
Y debajo de esa sensación, hay muchas creencias limitantes y mandatos que tenemos incorporados, y se relacionan con el género. SER MUJER trae consigo expectativas, mandatos sociales, roles de cuidado, que están tan instaurados, que los damos por obvios y los seguimos sin filtro:
- Tenés que ser madre (y buena madre),
- tenés que casarte (y ser buena esposa),
- cuidar a tus hijos (como si no tuvieran padre),
- estar siempre disponible para el que reclame tu atención,
- estar arreglada, contenta, tranquila, con todo en orden y diciendo a todo que SI
- estar en tu casa y postergar tu vida profesional o tu desarrollo en lo que sea por cuidar a quien lo necesite.
Es cierto que actualmente «podés trabajar y desarrollarte», pero tené presente que cuando vuelvas a casa el resto de las expectativas es muy probable que sigan ahí, como si nada (es el fenómeno de la doble presencia, tan estudiada en relación al Bienestar y la salud mental en mujeres).
Además se siente el peso de la mirada ajena que muchas veces es MÁS DURA entre las propias mujeres.
Sé sincera contigo: ¿cuántas veces te has encontrado criticando a otra mujer? ya sea por su cuerpo, su ropa, su maquillaje o su pelo, por lo que hace, por cómo cría a sus hijos, por si sale mucho, si se cuida o no, si posa en las fotos, se hace fotoshop o tiene celulitis…
Si nosotras mismas nos vemos en esas situaciones… entonces: ¿cómo no tener miedo al «qué dirán»?
Y si vamos a las expectativas familiares, o a lo que asumimos como tales: no querrás defraudar a personas importantes en tu vida tomando decisiones que les afecten. ¿Irte de casa? ¿vivir en otro país? ¿cambiar de carrera? ¿dejar el negocio familiar? ¿no seguir un legado? ¿seguir tu pasión que no te da dinero? ¿dejar un trabajo estable? ¿decidir no tener hijos? ¿separarte? ¿dejar de hacerte cargo de todo? ¿decir NO? ¿o decir SÍ?
Con todo esto, imagino que estás preparada para la pregunta y propuesta de hoy:
¿Qué has dejado de ser o hacer por NO ANIMARTE a ser vos?
- Hacé una lista (o lluvia de ideas, mejor) de cosas que has dejado de hacer o nunca hiciste, y te hubiera gustado. Podría incluir algo que quisieras SER.
- Detenete a pensar en cada una: qué te detuvo, por qué lo dejaste o no lo empezaste, por qué no lo hacés ahora. A veces, si te cuesta un por qué, podría ser útil preguntarte también PARA QUÉ.
- Identificá tus miedos en esas respuestas y preguntate «si no tuviera miedo ¿qué haría?
En estas respuestas podrías encontrar una luz hacia lo que te gustaría ser o hacer, y empezar a darte el permiso.
Tal vez no sea el momento de volver a «eso» puntual que dejaste de lado, pero el VALOR de estos ejercicios está en CONOCERTE, y descubrir qué te hace bien, qué necesitás, qué valorás… y qué es lo que podrías hacer para ser quien podrías ser, AHORA.
Ya te he contado cuánto tiempo postergué mi deseo de especializarme en Psicología Positiva, aunque siempre sentí que mi carrera iría por ahí… o te habrás dado cuenta de cuánto me cuesta hacer encuentros en vivo, talleres, webinars (por eso no los he hecho…), inclusive hacer más videos en Instagram o tener más fotos (hasta una simple selfie me cuesta!).
Sí, he postergado muchas cosas que quiero y sé que puedo hacer, por MIEDO, aunque los he ido superando de a poco y por eso estamos acá ahora ;). También lo veo en mis pacientes. Sé de lo que te hablo y sigo buscando la forma de llegar a que más mujeres se den el permiso para ser felices, dejando de lado creencias y animándose a ser su mejor versión: la propia!
Así que preparate que el 2026 nos encontrará al fin jugándonos para ser quienes realmente podemos llegar a ser. ¿Me acompañás?
Lore
La próxima semana, pensaremos en la tercer pregunta ¿Qué decisiones NO has tomado por no asumir TU responsabilidad?
Suscribite al boletín, sumate en Instagram, compartí estos posteos y dejame tus comentarios o escribime por privado. Me encanta leerlas y conocerlas!
Al Universo Eureka lo haremos entre todas.



