Nuestro papel en la felicidad

Hablamos de buscar la felicidad o alcanzar la felicidad, como si fuera algo que está en algún sitio y que hay que saber encontrarlo o llegar hasta allí. Sin embargo, es un fenómeno mucho más complejo que tiene diversas definiciones como estudiosos del tema, investigadores y formas de medirla, y que es casi tan inabarcable como el concepto de inteligencia. Más allá de eso, además… LA FELICIDAD SE CONSTRUYE… y también se erosiona. 

Si has seguido Eurekaonline, habrás podido apreciar varias formas de felicidad, a través de los procesos que conocimos, con historias de vida, decisiones, situaciones actuales de personas comunes como vos y como yo, que han ido creciendo, escuchando su corazón y tomando decisiones que les han llevado a hacer algo que valoran actualmente… y a ser felices con lo que hacen. Vimos una parte de la historia, pero son ejemplos de felicidad al sentir que están haciendo lo que realmente quieren hacer, que lo están disfrutando, que están motivadas y que encontraron un sentido a su trabajo o a su situación de vida. 

En ninguno de esos casos hablamos de dinero, de éxito, de fama, de ropa o accesorios caros. Hablamos de sentir, de satisfacer necesidades internas, de disfrutar; a veces de decisiones que les han cambiado la vida, de resiliencia y de sentirse bien con su vida y sus circunstancias, más allá de lo que hayan tenido que pasar para llegar hasta aquí. Todas están felices con sus logros a nivel personal, familiar y/o laboral… y con el proceso que han hecho para alcanzar dichos logros. 

Todas esas personas (y me incluyo porque también te conté mi proceso) ¿serán absolutamente felices? 

No lo sé, tendría que preguntárselo a cada una… pero te puedo responder por mí desde mi experiencia y desde lo que estoy aprendiendo: me falta mucho por recorrer, y si bien me considero una persona feliz, sé que puedo ser mucho más feliz de lo que soy ahora, aunque me ilusione mi trabajo, mi familia esté bien, con salud, tenga todas mis necesidades básicas satisfechas y esté agradecida por mi vida.

 

¿Sabés qué me quita «pedacitos de felicidad»?

El día a día cuando «se me va». Saber que me planteo objetivos que dejo por el camino, las emociones que me hacen retroceder 2 casilleros, las creencias que a veces dejo que me dominen y me paralicen, los «debería» y la sensación de no ser competente en algo en lo que «debo» ser.

Y puedo seguir: los proyectos sin desarrollar, no respetar la agenda, las listas que no hago o no completo, la ropa sin planchar, la dieta que dura dos días, las amigas que no veo por meses, los horarios de trabajo interminables, los hobbies que no tengo «porque no tengo tiempo»…

Y estarás pensando: pará Lorena… ¿esas pavadas te quitan felicidad?

Sí!! y cuanto más voy aprendiendo sobre felicidad, más me convenzo de que son esas cosas las que me la erosionan. O mejor dicho: me quitan la posibilidad de ser tan feliz como podría ser. Por eso digo que me quita pedacitos de felicidad: porque podrían ser míos y no lo son.  

Intentá ver más allá de los ejemplos concretos. Simplificando, en mi cabeza todo eso se traduce en falta de control sobre mi tiempo y mis prioridades. En fin: no priorizarme yo, porque aunque la ropa para planchar no sea mía, es algo que sé que hago yo (no quiero decir «me corresponde» porque cualquiera podría hacerlo) y me queda como una cuenta pendiente… y se acumula… y uuuffff. 

Cada una de esas cosas que me pasan (o no) a lo largo del día o al llegar la noche, me lleva a pensar «otra vez (no hiciste X, abandonaste Y, no recordaste Z… o hiciste B que está mal, o dijiste C que no debías…)» y me siento fatal!! Me enojo conmigo, me frustro, me pongo triste… pienso lo peor de mí, y obviamente, mi humor no será el mejor y mis conductas probablemente tampoco si no controlo ese humor, ni para mí ni para los que me rodean. 

¿Podés seguirme? ¿Comprendés de qué te hablo?

¿Te das cuenta del efecto que puede tener «la ropa sin planchar» o «la dieta que dejaste» o «la llamada que no hiciste» en tu felicidad?

¿Podés entender cómo cualquier situación externa o interna, puede disparar una catarata de emociones y juicios que de última afectan tu bienestar?

No es la ropa ni la dieta: es el significado que les das. Es tu sensación de control sobre tu vida, por ejemplo. Y no el control por sí mismo, sino por vivir la vida como realmente quisieras vivirla:

– desde las pequeñas cosas y el día a día.

– desde lo que vos consideres bueno para vos.

– desde tus intereses, tus valores, y no desde tu zona de confort (esa donde es más fácil estar aunque sepas que no es la mejor).

Nada más ni nada menos. 

Se trata de sentirte competente, de cuidar tus prioridades, tus planes, tu tiempo, tu familia, tus amigos, tus decisiones y deseos. 

Se trata de la forma en que te valorás, el juicio que hacés sobre vos en esos momentos… y de tener en cuenta el efecto que eso tiene sobre tus conductas, tus emociones, tus relaciones, y hasta sobre tu salud física.

Ahora bien: NO se trata de «hacer lo que quieras» y que los demás no importen. Tampoco de estar todo el día pum para arriba o en estado zen.

Se trata de tener en cuenta tus necesidades, tus prioridades, tu tiempo, los de tu familia, tu trabajo, las obligaciones y el tiempo de ocio, y encuadrarlos de una manera ecológica, equilibrada, en las que tus necesidades se vean satisfechas. Y de ser más flexible, menos crítica, menos autoexigente y más «buena» contigo. De aceptarte y de quererte, para DESDE AHÍ tomar las decisiones y las medidas que sean adecuadas y realistas. 

Todo esto da para mucho más… así que mejor lo dejo por acá. Sólo quería dejarte pensando en qué hacés vos con tus pedacitos de felicidad, esos que podés aumentar o que te los restás. Y también, que vayas sabiendo que todos tenemos potencial para ser más felices, y que depende de nuestra decisión y compromiso trabajar para lograrlo. 

Desde ahora, en Eurekaonline nos dedicaremos a hacernos cargo de nuestra felicidad, siendo conscientes de todo lo que podemos hacer para ser más felices… y de hacerlo!!

Porque es un mundo fascinante, difícil de abarcar, pero que a la vez en la práctica iremos aprendiendo que ganar esos pedacitos y no quitárselos a tu potencial de ser más feliz… implica tareas sencillas (lo que no significa que sea fácil, ojo).

Te invito a que te suscribas al blog y a que mientras esperás cada semana el posteo aquí para ir entendiendo más, me sigas en @lore_eureka en Instagram, porque allí hay mucho más, y se complementan. 

Te espero!! y espero tus comentarios 😉

Lorena