Podés ser una mamá más feliz

Cuando somos mamás, asumimos responsabilidades y tomamos decisiones que aunque sean elegidas a conciencia, a veces implican postergaciones.

Postergamos proyectos o aminoramos la marcha en el desarrollo profesional, dejamos estudios, trabajos, y hasta relaciones y cuidado personal de lado para nuestro proyecto más importante en ese momento: SER MADRES.

Y está muy bien! hasta que sintamos que necesitamos algo más… Hasta que el traje de súper mamá nos quede incómodo cuando pasemos a otra etapa, o hasta que nos demos cuenta de que nos dejamos en 3° plano al momento de cuidarnos.

Y por si fuera poco, nos culpamos por sentirnos así, y es posible que sigamos como si no pasara nada, o hasta sin percatarnos de lo que realmente necesitamos. 

A veces, necesitamos encontrarnos a nosotras mismas!

Y eso sólo se encuentra dentro nuestro, o simplemente con nosotras.

Las responsabilidades y corridas diarias de una mamá (comida, hogar, deberes, actividades de los niños, cumpleaños, regalitos, reuniones, trabajo) generan una carga mental extra a cualquier rol. Y se mantienen muchas veces por creencias, mandatos, actitudes que hemos asumido como propias, modelos que hemos seguido e incorporado… y que socialmente se aplauden y valoran. 

Lo más triste, es que muchas veces creemos que “solamente nos sentimos cansadas», cuando estamos desmotivadas, irritables, en crisis, sin darnos cuenta de que no es lo de afuera o las corridas lo que nos hace sentir así: sino que el malestar es NUESTRO, interno. 

Muchas mujeres podemos experimentar ansiedad, mal humor, frustración y hasta depresión, porque no estamos viviendo nuestra vida como realmente quisiéramos, ni siendo quienes alguna vez fuimos o soñamos ser. 

Pero ¿nos damos cuenta de esto tan fácilmente? 

La verdad es que NO. 

  • No es tan fácil darnos cuenta y reconocer que en realidad estamos actuando por inercia, ya sea por lo que creemos que es lo que está bien, o porque queremos hacer todo lo contrario de los modelos que tenemos (depende cómo “te pegue” tu experiencia). 
  • No es tan fácil asumir (y hacer realidad) que queremos algo más que “ser mamás”. Que somos mujeres, que queremos y necesitamos tiempo para nosotras, desarrollarnos como personas, tener relaciones e intereses fuera de la familia, proyectos propios y más autonomía. 
  • No es tan fácil darnos los espacios que merecemos, teniendo en cuenta las necesidades de nuestros hijos, nuestra pareja, la familia y las nuestras, con equilibrio. 

Claro que SÍ hay etapas más demandantes de un hijo, que requieren nuestra atención y energía, en las que elegimos estar ahí.

Pero… también a veces las mamás nos ponemos como VÍCTIMAS  de las circunstancias y no hacemos nada para cambiarlas (posiblemente influidas por estas creencia de «YO DEBO ESTAR SIEMPRE PRESENTE para ser una buena madre»).

Seamos sinceras: tenemos que asumir que las mamás muchas veces hasta nos jactamos de no tener tiempo para nada, de vivir para nuestros hijos, de ser las ÚNICAS que “nos ocupamos” de ellos y de la casa, de no ser dueñas de nuestros tiempos…

¿Y si nos preguntamos hasta dónde eso es así realmente?

¿hasta dónde somos las responsables de que esto sea así?

¿si saliéramos del papel de víctimas?

 

Puede haber varias razones por las cuales esto «nos pase»:

– tenemos el traje de “súper mamá” que no permite que otros se ocupen y compartan las responsabilidades con nosotras, 

– no valoramos las oportunidades de hacerlo porque creemos que seríamos “menos madres” o “malas madres”… 

– no nos valoramos a nosotras mismas lo suficiente para poner límites y pedir/aceptar ayuda

– tenemos miedo a salir de ese lugar que de alguna manera es conocido y nos protege de nuestros sueños

Aunque puede haber muchos por qué, si te pidiera que pienses en algún caso de estos, seguro conocés más de uno (o podrías ser uno de ellos). 

Y ni hablemos del efecto que puede tener en nuestras vidas asumir este rol sin filtrar nuestras creencias de lo que es “ser madre”.

Podemos llegar a ser solo “UN rol con patas” y olvidarnos de que nuestro bienestar depende de un EQUILIBRIO entre VARIAS ÁREAS y roles (llámense pareja, trabajo, estudio, salud física y mental, social, familia, ocio, hobbies, etc.).

Es importante que mamá esté bien para que todo en el hogar ande mejor. Decime si no es así…

 

Te invito a que pienses en vos como mujer, como persona, que no se define ni termina en «ser mamá», aunque esto sea lo más lindo que tengas en tu vida.

Descubrir las creencias que hay debajo de todo lo que hacés o dejás de hacer, del malestar o crisis que puedas estar atravesando, te aseguro que es un gran primer paso para sentirte mejor. 

Ah! y no importa tu edad, ni la de tus hijos. Siempre es un buen momento para conocerte, entender qué te pasa, qué necesitás, e inclusive para perdonar si fuera necesario.

Porque darnos cuenta de algunas cosas, nos saca mochilas de encima y nos permite ver nuestra propia historia desde otro lugar, que nos sirva para construir y no para seguir repitiendo patrones que no elegimos. 

El ebook/taller Descubrite para ser quien sos es una herramienta para que empieces a pensar desde otro lugar, a descubrir creencias, y actuar para aumentar tu Bienestar. 

Mientras tanto: Feliz Día de la Madre si te toca celebrarlo este mes, y disfrutá TAMBIÉN de los regalitos y mimos de esos que te llenan el alma y te hacen olvidar de las rabietas y las ganas de salir corriendo de casa que TODAS las mamás hemos sentido más de una vez ;).

Besooo, 

Lorena